La cocina Erasmus

Cocina sin thermomix, sin ingredientes raros, sin técnicas muy complicadas, sin báscula ni batidora. Lo que comen todos los días dos Erasmus en Rumanía: Madres, estén tranquilas. May es una aficionada repostera y cocinera. Su dieta diaria suele ser equilibrada y sabrosa. Conoce todos los trucos de abuela. Cele es un payaso, al que le gusta tanto cocinar como comer. No se puede esperar de él que tenga idea de dietas, calorías... Lo que le gusta es ponerse hasta las manillas.

lunes 26 de octubre de 2009

Paella embellecida y hacendada

La crisis del estudiante es perpetua, por eso en casa somos expertas en comer bueno, bonito y barato con la ayuda de los productos del Sr. Hacendado (Mercadona, para más señas, y que conste que no nos paga por la publicidad -¡ojalá!-). Hoy toca paella por unos 6 euros para cuatro personas (¡y hasta tiene gambas!). Alucinante, ¿no?



INGREDIENTES:

- 1 paquete de preparado para paella congelado de la marca Hacendado
- Un vaso y medio de arroz
- Dos vasos y medio de agua (también vale caldo de marisco o pescado, pero esto es la cocina Erasmus, no El Bulli)
- Medio vaso de vino blanco (del mejor Casón Histórico de 40 céntimos el litro)
- Un trozo de pimiento rojo
- Un trozo grande de cebolla
- Dos dientes de ajo
- Cuatro trozos de pollo al gusto de los consumidores
- Un tomate
- Colorante amarillo pollo (alias El Azafrán de los Pobres)
- Aceite de oliva
- Pimienta
- Perejil (el de bote vale)
- Sal

PREPARACIÓN:

En una cazuela de fondo grueso ponemos un buen chorro de aceite de oliva y pochamos la cebolla, el pimiento y el ajo muy finamente picados. Después, retiramos el sofrito y doramos el pollo en la misma cazuela. Cuando esté doradito y precioso, devolvemos el sofrito viajero a la olla y añadimos el preparado para paella (sin descongelar). Dejamos que se evapore un poco el liquidillo que soltará todo esto y doramos un poco el arroz sin quemarlo.

Cuando vaya tomando colorcito, añadimos el tomate pelado y machacado (con las manos, mismamente), el sobrecito de fumet (a.k.a. caldo) que trae el preparado (este señor Hacendado piensa en todo...), el vino y el agua. Sazonamos y añadimos colorante (cuidado, que pinta mucho), pimienta y perejil al gusto y dejamos que haga chop-chop hasta que el arroz esté en su punto. A mí me gusta que quede melosito, o sea que id añadiendo agua si os gusta así y véis que se os queda secorro. Más fácil, imposible.

sábado 24 de octubre de 2009

Exóticas croquetas de pollo moruno

Croquetas de mamá con un toque exótico de especias marroquíes.



INGREDIENTES:

- Pollo cocido (el sobrante de una sopa, un guiso, un cocido madrileño o gallego...)
- Leche
- Maizena
- Mantequilla
- Especias marroquíes (Ras el Hanout, mezcla de especias marroquíes del súper o una mezcla de cúrcuma, pimienta, comino, semillas de mostaza, canela, jengibre... -todo molido muy finamente-)
- Pan rallado, harina y huevo para rebozar

PREPARACIÓN:

Como veis, no hemos indicado las cantidades de los ingredientes, porque varían según la cantidad de pollo que os haya sobrado.

Hacemos una bechamel espesita con la Maizena, la mantequilla, la leche y sal al gusto siguiendo las instrucciones del fabricante (más o menos, 6 cucharadas de Maizena para dos vasos de leche estaría bien, pero tendréis que darle el punto vosotros). A esta bechamel le añadimos el pollo deshuesado y picado finamente junto con las especias al gusto y dejamos que se enfríe un poco. A la hora de añadir las especias tened en cuenta que la bechamel neutraliza bastante su sabor.

Cuando ya no queme, metemos la mezcla en una bolsa de plástico y le cortamos la punta para utilizarla como manga pastelera (también podemos usar una de verdad, pero esto es la cocina Erasmus y no estamos para derroches) y hacer churritos de masa.

Dejamos que se enfríe bien, cortamos las croquetas a la medida que más nos guste y las rebozamos por este orden: harina, huevo y pan rallado. Las freímos en aceite bien caliente hasta que estén doradas y ya podemos empezar a comer rápido: están tan buenas que enseguida vuelan.


Esta es nuestra segunda aportación al HEMC de este mes, que trata de...

hemc 37 - aperitivos

Tigres rabiosos

Si alguno de vosotros conoce Santiago de Compostela, seguro que ya se ha acercado al bar Trafalgar y degustado sus deliciosos y picantísimos tigres rabiosos, tapa típica del local, acompañados de un vinito o una caña de cerveza.

Pues bien, estos tigres no son tan salvajes ni sirven como sustitutos a los inimitables originales, pero están deliciosos y sirven para cuando uno tiene morriña de la ciudad compostelana y mono de marisco.



INGREDIENTES:

- 2 kilos de mejillones (gallegos, por supuesto...*)
- Una cebolla pequeña
- Un buen trozo de pimiento rojo
- Un diente de ajo
- Salsa de tomate o tomate natural
- Tres guindillas
- Pimentón picante
- Una hojita de laurel.
- Aceite de oliva
- Sal

PREPARACIÓN:

Limpiamos los mejillones quitándoles los pelitos y raspando un poco la concha con un cuchillo (ojo, que las conchas cortan mucho). En una olla amplia los cocemos con uno o dos vasos de agua con sal (al vapor) hasta que estén totalmente abiertos.

Mientras se cuecen, en otra olla o sartén hacemos un sofrito con el ajo, el pimiento y la cebolla, añadiéndoles cuando están pochados la salsa de tomate o el tomate fresco triturado, la hoja de laurel, las guindillas y pimentón al gusto (tradicionalmente, estos mejillones son MUY picantes). Dejamos que se cueza todo a fuego muy lento y añadimos sal al gusto.

Cuando los mejillones estén abiertos, los escurrimos reservando parte del jugo que han soltado para añadírselo a la salsa, que batiremos para eliminar todos los trocitos y las pieles de tomate (en caso de usarlo fresco) hasta que nos quede bien caldosa y la vertimos sobre los mejillones (a los que previamente les hemos quitado una de las conchas). ¡Listos! Tened pan y una buena cervecita a mano...

* Exigidlos en la pescadería o buscad este sello:


(Si tenemos invitados celíacos a comer no debemos comprar el pimentón a granel o sin etiquetar, puesto que puede estar adulterado. Mira la web de la Asociación de Celíacos de Madrid).


Esta receta es nuestra primera participación en el HEMC de este mes, dedicado a los...

hemc 37 - aperitivos

lunes 15 de junio de 2009

Cuscús "recuerdo de Fez"

(Entrada de la medina judía, Fes Jdid)

En los souks de Fez huele a especias, a cuero, a miel y almendra, a gente, a hierro, a polvo. Es un olor que no se puede olvidar, que se te mete en la nariz y ya no te sueltas. Tuvimos la suerte de viajar allí a finales del año pasado y volvernos con las maletas llenas de objetos curiosos que se pueden encontrar a buen precio en las tiendecillas de la Medina y las cabezas a rebosar de nuevas vivencias y sensaciones.

(Haciéndome la henna en una tienda de especias y productos cosméticos de la medina)

(A las puertas del palacio real)

Por desgracia, en Marruecos no pude adquirir el libro de cocina que siempre procuro traerme de mis viajes. Pero puedo asegurar que la comida marroquí es increíble, con una fuerza y un sabor indescriptibles. Desde la deliciosa y exótica pastila de pichón y cacahuetes, cubierta de canela y azúcar glas, hasta el típico cuscús de pollo y verduras que reversionamos hoy aquí, pasando por los tagines de carne con ciruelas y sésamo, las ensaladas marroquíes, el kefta y, por supuesto, la harira. Al respecto de esta sopa especiada tiene mucho que decir Cele, que fue a comer en un puesto de la calle e intentó, en vano, saber qué carajo era la harira preguntándoselo repetidamente en francés a un señor con un delantal al más puro estilo "blanco rumano" (es decir, blanco en sus inicios y ya tirando a negruzco) que sólo hablaba árabe. La harira en cuestión y dos tés a la menta (¡ah, delicioso té marroquí! Mereció la pena ir meando en todos los tugurios con agujeros en el suelo por su culpa...) nos costaron 50 céntimos de euro. Ver a Cele y al patrón en cuestión discutiendo mientras todos los marroquíes del lugar (que no era, por cierto, un restaurante muy selecto que se diga) se alborotaban con la presencia de los extranjeros, no tiene precio.
(La abigarrada medina de Fez desde el patio de un riad precioso)


Y es que los marroquíes son hospitalarios por naturaleza. Y, además de hospitalarios, tienen mucha guasa... "Contratamos" (bonita manera de decir que se nos pegó a los talones hasta que nos perdimos y tuvimos que darle dinero para que nos sacase de la Medina) un guía clandestino. Mal hecho, sí, pero era la única opción de salir del laberinto en el que nos habíamos metido. Bien, pues ya que estábamos, decidimos comer y le preguntamos por un restaurante. Nos llevó a la puerta de un riad con pinta de que nos iban a pegar un sablazo mortal. Preguntamos por el precio y era bastante caro, cuando le habíamos dicho que queríamos comer de baratillo (ay, la vida del estudiante...). Cuando protestamos, y como única respuesta, nos dijo: "Pero tú no tener que gastar mucho en farmacia mañana". Vale.


(Cuero secándose al sol, merece la pena visitar las curtidurías de Fez)

(Mezquita)

Y, sin más, vamos con el cuscús "recuerdo de Fez". Otro día seguimos hablando de viajes, ¡que empiezo y no paro!



INGREDIENTES (para 4 personas):

- Una pechuga de pollo cortada en daditos
- Media cebolla
- Un trozo de puerro
- Dos dientes de ajo
- Dos zanahorias hermosas
- Un bote de garbanzos cocidos
- Un puñado grande de tirabeques
- Cuscús (seguir las recomendaciones del fabricante) y caldo de verdura para hidratarlo (o agua, en su defecto)
- Aceite de oliva
- Sal

En cuanto a las especias, hay dos opciones:

- Mezcla de especias marroquí, que podéis encontrar en los supermercados cuyo nombre empieza por C y acaba por arrefour, por ejemplo (lo ideal sería tener un poco de Ras-el-Hanout traído de Marruecos, pero qué se le va a hacer)

- Pimienta negra molida al gusto, media cucharadita de curry en polvo, un par de guindillas o chiles secos, un poco de comino, un poco de nuez moscada, un par de ramitas de cilantro fresco picado, un poco de jengibre recién rallado y unas hebras de azafrán. Para que el azafrán suelte todo su aroma, lo mejor es calentarlo un poco en una cucharilla o un trozo de papel de aluminio utilizando un mechero al más puro estilo yonqui.


Para las especias no hay medida, tened cuidado y control, lo mejor es ir probando la mezcla.


PREPARACIÓN:

Se hierven un poco las zanahorias enteras en agua con sal hasta que casi estén cocidas y se lavan bien en agua fría los garbanzos de bote. Se reservan.

En una sartén honda se pone un fondo (muy poco) de aceite de oliva y se calienta a fuego muy lento y añadimos la cebolla, el puerro y el ajo bien picados en brunoise. Los pochamos hasta que estén transparentes. Cuando estén así, añadimos el pollo cortado en daditos. Agregamos las especias y revolvemos bien, para que todos los sabores se fundan. Cuando el pollo esté dorado, añadimos los tirabeques cortados en trozos de 3 cm más o menos. Cuando empiecen a estar blandos, se añaden los garbanzos que teníamos reservados y la zanahoria cortada en rodajas. Mantenemos a fuego bajo un par de minutos y añadimos un poco (medio vaso o menos) de caldo de verduras o de pollo (si no tenemos, un poco de agua) y sal al gusto. Este es el momento de añadir, si queréis, un puñadito pequeño de uvas pasas, que le quedan muy bien.

Mientras el agua se va evaporando, hacemos el cuscús según las instrucciones del fabricante. Cuidado: las cantidades que recomiendan parecen pequeñas, pero no echéis más, que crece muchísimo.

Cuando tengamos el cuscús preparado, lo añadimos a la sartén junto con el pollo y las verduras. Removemos bien para que el cuscús se empape de la salsilla y servimos.

Con esta receta participamos en el HEMC de este mes:

hemc 34 - cocina de medio oriente y magreb

jueves 23 de abril de 2009

¡Soy un burrito!




You Are a Burrito



You're not a picky person. You're able to go with the flow and really enjoy life.

You have a taste for the exotic, and you're quite adventurous. You're willing to try almost anything.



You're very low maintenance. You don't mind getting a bit messy if it means having fun.

You aren't superficial or easily impressed. Someone has to be the real deal if they're going to impress you.

Revoltallo mix 5.0 de la tía de Alicia


Una receta que viene desde tierras chairegas de la mano de mi compañera de piso, Alicia (sí, la mayonesohólica anónima). Una especie de quiche que está bueníiiiisima (casi tanto como ella).



INGREDIENTES (para un molde de 30 x 20, 4 personas hambrientas):

1 placa de hojaldre (yo usé uno fresco, pero vale perfectamente el congelado)
250 gr de nata
300 gramos de champiñones frescos
100 gramos de bacon (en trocitos pequeños)
250 gramos de colas de gamba (congeladas sirven)
250 gramos de espinacas (congeladas sirven, también)
1 cebolla pequeña
4 huevos
Aceite de oliva
Sal y pimienta

PREPARACIÓN:

Forramos un molde engrasado y enharinado con el hojaldre (si es congelado, hay que descongelarlo antes, obviamente), previamente estirado con el rodillo.

Cocemos las espinacas en agua con un poco de sal.

(Faltan las espinacas y el bacon, jeje)

Cortamos los champiñones ya limpios (yo sólo utilizo la parte del sombrero para esta receta, porque los tallos son un poco duros) en finas láminas y los sofreímos con la cebolla cortada en cuadrados pequeños (brunoise) en una sartén amplia con un chorrito de aceite. Cuando estén blandos y la cebolla esté transparente añadimos las colas de gamba enteras. Cuando este sofrito esté casi a punto, ponemos también los taquitos de bacon y, un poco más tarde, las espinacas. Salpimentamos, dejamos que los sabores se mezclen bien y reservamos.




En un bol amplio, mezclamos los huevos con la nata y batimos hasta que la mezcla sea homogénea. Añadimos a esta mezcla el sofrito que hemos preparado y lo ponemos todo sobre el hojaldre. Horneamos con el horno fuerte hasta que se dore el hojaldre y la mezcla se "solidifique" (cuando pinchemos con un tenedor o un palillo, que salga limpio), pero sin secarse. En unos 15 minutos debería estar así:

¿A que tiene buena pinta?



Esta es nuestra segunda colaboración para el HEMC de este mes, dedicado al hojaldre.

hemc 32 - hojaldre

lunes 13 de abril de 2009

Quiche Lorraine sui géneris, a.k.a a la tercera va la vencida


¿¿¿¿Cómo algo tan simple como una quiche puede ser tan COÑAZO???? Y no porque sea difícil de hacer, no, sino por lo que cuesta encontrar una buena receta... como esta. Y si no, que nos lo pregunten a las Fragosas, que después de 2 intentos fallidos de hacer una decente, hemos acabado configurando nuestra propia receta.

Si bien la quiche Lorraine auténtica no se hace con hojaldre, sino con masa quebrada, esta es una un poco sui géneris, como indica el título. Además, yo en mi cocina hago lo que me da la gana.



INGREDIENTES (para un molde de unos 30 x 20 cm, suficiente para 4 personas):

1 hoja de hojaldre congelado (normalmente en los paquetes vienen dos, podemos guardar la otra por muuuucho tiempo en el congelador)
300 gramos de nata para cocinar
100 gramos de taquitos de bacón
2 huevos
1 puerro
Un puñado de queso estilo mozzarella (opcional)
Aceite de oliva
Sal y pimienta


PREPARACIÓN:



Lo primero es sacar la masa de hojaldre del congelador con la suficiente antelación como para que se descongele totalmente (ya os expliqué aquí por qué no se puede descongelar en el horno/microondas/etc.). La estiramos bien y la colocamos bien estiradita cubriendo las paredes y la base del molde que habremos engrasado previamente con un poco de mantequilla y espolvoreado con harina para que no se nos pegue la quiche.

Cortamos el puerro en trocitos muy pequeños y lo rehogamos a fuego bajo en la sartén con muy poco aceite de oliva y sal. Reservamos. En la misma sartén, y tras pasar un papel de cocina para eliminar el aceite sobrante, doramos un poco los taquitos de bacon.

En un bol amplio mezclamos bien los huevos con la nata y salpimentamos ligeramente. Después, añadimos el puerro, el bacon y el queso si lo hubiera/hubiese. Ponemos la mezcla sobre la base de hojaldre, adornamos con un poquito de nata sin mezclar y horneamos a media potencia hasta que la mezcla esté cuajada, dando un golpe de horno a más potencia si no se nos ha tostado bien el hojaldre.

¡A la tercera va la vencida!



Esta es nuestra participación en el HEMC de este mes:

hemc 32 - hojaldre