Cocina sin thermomix, sin ingredientes raros, sin técnicas muy complicadas, sin báscula ni batidora. Lo que comen todos los días dos Erasmus en Rumanía: Madres, estén tranquilas. May es una aficionada repostera y cocinera. Su dieta diaria suele ser equilibrada y sabrosa. Conoce todos los trucos de abuela. Cele es un payaso, al que le gusta tanto cocinar como comer. No se puede esperar de él que tenga idea de dietas, calorías... Lo que le gusta es ponerse hasta las manillas.

domingo 8 de febrero de 2009

Tortitas de Mamá

Hoy cocinamos unas tortitas, muy fáciles y rápidas de hacer y, desde luego, riquísimas. Agradecemos a Mamá-de-May su receta y mano de obra. Poco más se puede decir de esta receta, muy conocida por todos, así que ahí va:


INGREDIENTES (salen bastantes... unas 15 tortitas de 15-20 cm de diámetro)

- 3 huevos
- 1 vaso de leche entera (250 ml)
- 4 cucharadas de azúcar
- Harina
- Aceite de girasol o mantequilla/margarina
- Una cucharadita de levadura (Royal-de-toda-la-vida-de-dios)
- Una pizca de sal

PREPARACIÓN:

La masa de las tortitas es facilísima, basta con mezclar bien, sin que quede ningún grumo, los huevos con la harina, la levadura en polvo, el azúcar, la sal y la leche. Como veis, no se precisa la cantidad de harina en los ingredientes. Esto es porque:

1. Mamá-de-May las hace a ojo.
2. Depende.

¿Y de qué depende? Pues de lo espesa o floja que veamos la masa. Es decir, tiene que quedarnos como una crema o una pasta muy fina, casi líquida. Parecida a la de las crêpes, pero más espesa. Como medida orientativa, serían unos dos vasos y medio de harina, que añadiremos poco a poco para no pasarnos y que no quede muy espesa la masa.



Una vez que consigamos esta masa fina, ponemos al fuego una sartén engrasada con unas gotas de aceite de girasol o un poquito de mantequilla. Una buena técnica es mojar un trozo de papel de cocina en aceite y pasarlo por toda la superficie de la sartén o plancha. Con la sartén bien caliente, vertemos en el centro un poco de masa con un cucharón procurando que nos quede bien redonda y bajamos el fuego para que no se nos quemen. Dejamos que se ponga dorada (obviamente, por el lado que toca la sartén, si dejamos que se dore por la parte superior seguramente comeremos carbón...) y le damos la vuelta. Unos minutos más, y lista para comer. La primera normalmente sale fea, pero cuando se le pilla el truco... deliciosas. Para conservarlas calientes, se envuelven en un paño (limpio, por favor).

Las tortitas están riquísimas con nata, caramelo, mermelada, chocolate fundido, dulce de leche, helado... y si les echamos menos azúcar, con jamón y queso o chorizo. Eso sí, si preparáis tortitas para mucha gente, es mejor que no los entren a la cocina mientras las hacéis a riesgo de que se las vayan comiendo a medida que salen de la sartén y tengáis que estar haciendo tortitas por-los-siglos-de-los-siglos-amén.


Las de la foto, estaban cubiertas con nata montada y caramelo (la de la derecha) y mermelada de naranja casera y nata montada (la otra).

1 comentarios:

Caminarsingluten dijo...

Vemos que os pusisteis bien con estas estupendas tortitas de Mamá, y seguro que estaban riquísimas.

Nosotros hace tiempo que no las hacemos y la verdad es que nos han entrado ganas de hacerlas, pero por supuesto con harina sin gluten.

Saludos,

Ana y Víctor.