Cocina sin thermomix, sin ingredientes raros, sin técnicas muy complicadas, sin báscula ni batidora. Lo que comen todos los días dos Erasmus en Rumanía: Madres, estén tranquilas. May es una aficionada repostera y cocinera. Su dieta diaria suele ser equilibrada y sabrosa. Conoce todos los trucos de abuela. Cele es un payaso, al que le gusta tanto cocinar como comer. No se puede esperar de él que tenga idea de dietas, calorías... Lo que le gusta es ponerse hasta las manillas.

sábado 30 de enero de 2010

Piquillos rellenos de marisco

Todo lo que es "relleno" suena a laborioso, difícil... un coñazo, vamos. Sin embargo, estos piquillos rellenos de marisco son facilísimos, riquísimos, rapidísimos y baratísimos. Perfectos para quedar como un Arzak en tiempos de crisis.

*****RECETA PATROCINADA POR MAMÁ*****


INGREDIENTES:

- 2 latas de pimientos del piquillo (recomiendo las de marca Día%, ya que son baratos,casi nunca vienen rotos y ninguno pica, cosas que con otras marcas sí pasan...).
- 250 gramos de gambas (yo he usado gambas peladas y congeladas, por eso de ser económico y rápido... si tenéis cualquier otro tipo de marisco y más tiempo, genial)
- 2 huevos
- 1/2 litro leche
- 5 ó 6 cucharadas soperas colmadas de maizena
- 1 diente de ajo
- aceite de oliva
- sal
- pimienta negra

PREPARACIÓN

Para empezar, picamos el ajo muy finamente y lo sofreímos en una sartén grande con un poco de aceite de oliva. Añadimos las gambas previamente descongeladas y también picadas en trocitos pequeños, salpimentamos y dejamos que se doren. A continuación, añadimos la leche y, sin dejar que se caliente, la maizena disuelta en un chorrillo de leche fría. Removemos bien con una cuchara de madera hasta que la mezcla sea muy espesa (si nos hace falta más maizena, la añadiremos disuelta y removiendo bien para que no se formen grumos).

Con esta mezcla rellenamos los pimientos tal cual salen de la lata, teniendo cuidado de no llenarlos mucho para que no se salga el relleno. Los rebozamos en maizena y huevo batido y los freímos en aceite muy caliente hasta que estén dorados, con cuidado de no romperlos. Los dejamos sobre papel de cocina para retirar el aceite sobrante y los servimos calientes o tibios.

Se pueden acompañar de una salsita de verduras ligera, pero tal y como salen de la sartén están riquísimos.

En vez de marisco, además, podemos rellenarlos de muchas otras cosas: jamón york o bacón en taquitos, sofrito de verduras, un poco de carne picada que nos haya sobrado (el ragù como el de esta lasaña les va genial)...